Ramón de Almagro - Buenos Aires
Una Istoria (Sin H pues no tiene importancia)
Don Ramón y su esposa durante muchos años fueron almaceneros, de ahí eso de “Doña Elsa” y “Don Ramón”. En abril de 1996 como muchos otros, debieron cerrar el boliche, al quedar sin trabajo, sin nada, Don Ramón a los 62 años, buscando contención comenzó un secundario nocturno, terminándolo en diciembre del ’98, y fue en el colegio donde encontró la poesía. Cuando sólo tenía siete poemas escritos, ante la necesidad que siempre tiene cara de hereje, comenzó a venderlos en el subte “D” en enero del ‘98, desde entonces, gracias a Dios, a Metrovías, al Personal y a los Pasajeros, éste ha sido su medio de vida.
Don Ramón firma como Ramón de Almagro, pues vive en ese barrio desde hace más de 60 años, aunque en realidad nació un 10 de abril de 1934 en Arrecifes, ciudad del Noreste de la provincia de Buenos Aires.
(Esta historia es relatada por el poeta)
En Vela (la Madre)
Cuando un ruido de llaves
le diga que ha llegado
el más rezagado de los hijos, por fin,
cesará en sus rezos,
sonreirá tranquila
y ahogando un bostezo
buscará dormir.
sabes porque ahoga el bostezo, para que el padre no se vaya a despertar, sino seguro que grita, que hora de llegar este hijo de puta
¿Que yo hablo solo?
No me digan eso.
Es que soy poeta
yo vivo buscando
que rimen mis versos.
¿Que yo hablo solo?
Es que soy un viejo
y los que escuchaban
se han ido tan lejos
Y los que vinieron
a ocupar sus puestos
casi ni me hablan,
hasta me tropiezan,
andan apurados
con todas sus cosas
y yo de tan lerdo,
siento que molesto.
Que yo hablo solo,
yo nunca hablo solo.
Hablo con mis viejos,
con todos los míos,
con tantos amigos
que ya se me han ido.
Y ellos me escuchan.
Porque ellos no corren,
porque ellos me esperan,
porque están conmigo
aunque no los vean.
Que yo hablo solo
será...
Será porque rezo,
debe ser por eso,
será porque rezo,
y al mover los labios
pensarán que hablo,
debe ser por eso
será por mis rezos
Y que soy poeta,
si vivo buscando
que rimen mis versos.
* * *
Es con los ojos
no se da con los labios
un primer beso
* * *
Tu Espalda (dedicado a mi esposa Doña Elsa)
Tu espalda es mi descanso mi sosiego,
es la calma después de haber amado,
tu espalda es un refugio donde llego
a lamer mis heridas, angustiado.
Tu espalda es taller de mi poesía
por las noches que paso desvelado,
tu espalda es el fin de cada día,
con el sueño y un beso ya cansado.
Y si todo se me hace cuesta arriba,
si la vida se ensaña con mi vida,
más que nunca tu espalda es necesaria.
Pues si es dura la mano del destino,
tu espalda es el altar donde me inclino
para llegar a Dios... con mi plegaria.