14 de setiembre de 2009.
Marihuana, ley de medios, publicidad y lo correcto
¿Qué es lo correcto?
Una pregunta que seguramente Ud. y yo nos hacemos ante muchos actos de la vida diaria.
¿Esto o aquello es socialmente correcto?
¿Esto o aquello es “políticamente” correcto?
¿Es correcto lo que estoy haciendo?
¿Lo que le digo a mis hijos es lo correcto?
Nos cuestionamos asiduamente, ahora ¿cuestionamos lo que nos dicen los medios?
Cuando el legislador coloco el artículo 14 de la ley 23.737, (Art. 14.- Será reprimido con prisión de uno a seis años y multa de trescientos a seis mil australes el que tuviere en su poder estupefacientes. La pena será de un mes a dos años de prisión cuando, por su escasa cantidad y demás circunstancias, surgiere inequívocamente que la tenencia es para uso personal.), seguramente creyó que hacía lo correcto, que con la dureza de una ley podría aplacar el flagelo de una adicción y lo que provoco fue que miles de personas fueran perseguidas y se les comenzaran procesos penales, estas personas tienen en sus antecedentes causas penales por tenencia de estupefacientes, antecedentes que, seguramente, afectan su vida social y laboral.
El 25 de agosto de 2009 la corte suprema de Justicia de la Nación, ¿hizo lo correcto?, le dijo al poder político y a la sociedad que no condenaría a nadie por tener dos o tres cigarrillos de marihuana para consumo personal, (Falo Arriola, Sebastián y otros s/causa Nº 9080 Considerando 36 : Esta corte declara que el Art. 14 de la ley 23.737 debe ser invalidado, pues conculca el Art. 19 de la Constitución Nacional, en la medida que invade la esfera de la libertad personal excluida de la autoridad de lo órganos estatales. Por tal motivo se declara la inconstitucionalidad de esta disposición legal en cuanto incrimina la tenencia de estupefacientes para uso personal que se realice en condiciones tales que no traigan aparejado un peligro concreto o un daño a derechos o bienes de terceros).
Además dice en el considerando 27: “Que la decisión que hoy toma este tribunal, en modo alguno implica LEGALIZAR LA DROGA. No esta demás aclarar ello expresamente, pues este pronunciamiento, tendrá seguramente REPERCUCIÓN SOCIAL………”y vaya si la tiene.
Ahora bien, que es lo que tiene o debe tener REPERCUCIÓN SOCIAL, lo que nos dicen los medios o lo que nos afecta personalmente o como sociedad.
Los medios dieron la noticia de este fallo diciendo: “SE DESPENALIZO LA DROGA”, una falacia.
Lo correcto seria decir: “La Corte Suprema de Justicia declaro la inconstitucionalidad del Art. 14 de la ley 23.737.
Ya que este artículo seguirá vigente hasta que el congreso modifique la ley, por lo tanto las fuerzas de seguridad seguirán deteniendo personas con 2 porros en los bolsillos y poniendo en funcionamiento todo el accionar de la justicia federal, para aplicar duras condenas a estos peligrosos narcotraficantes.
Entonces, ¿Los medios hacen lo correcto en ocultarnos o deformarnos la realidad?
¿El mercado es el que debe decirnos que es lo correcto?
¿No somos capaces de informarnos y decidir que es lo correcto y que lo incorrecto?
Hoy el congreso nacional esta tratando la ley de medios audiovisuales, si nos remitimos a lo que “informan” los medios, es una ley que nos cercenara el poder de “informarnos” libremente.
¿Que se entiende por informarse?, acceder a las noticias mas variadas, dichas objetivamente, sin ninguna carga por parte del que informa, o la explicación subjetiva de un periodista pago por un multimedio interesado en la noticia que se difunde.
Por definición el periodismo debería ser lo mas objetivo posible, describiendo los hechos de la realidad.
Hoy nos informan “libremente” 4 multimedios periodísticos que detentan el 90 % de los medios escritos, orales y/o audiovisuales, gracias a las modificaciones del Art. 45 de la ley 23.696, efectuados durante el popular gobierno menemista, (no olvidar que gano tres elecciones presidenciales, nunca ningún político fue tan reconocido por su pueblo), estos grupos nos dicen que debemos pensar, como debemos actuar, que debemos leer, que debemos vestir, que debemos comer, que debemos…………
Los “analistas mediáticos” de la realidad nos dicen que político esta en alza, cual en baja, no importan sus ideas y propuestas, solo importa lo que estos analistas dicen que estos políticos dicen, en definitiva lo importante es lo que el grupo empresarial quiere que pensemos.
Los programas de espectáculos nos dicen: “como estamos en el fin de las ideologías” lo correcto son obras pasatistas, que Tinelli y Susana Giménez son los iconos que debemos seguir culturalmente.
Para que leer a George Orwell, Franz Kafka, Sartre, Borges o Sábato.
Para que darles a leer a nuestros hijos a Ray Bradbury, Isaac Asimov o Horacio Quiroga con sus cuentos de la selva, si tenemos a Barny, Nikelodeon o Disney Chanel.
Para que leer si el medio te lo puede explicar.
Los medios saben que es lo correcto, embrutecer al soberano.
La publicidad que emiten estos medios y que es “controlada” por el COMFER, nos dice y les dice a nuestros hijos que es lo correcto consumir.
El COMFER es celoso en el control de los medios, “ojo si alguien osa decir culo dentro del horario de protección al menor”, eso no.
Pero si quieren publicitar alcohol, medicamentos, bebidas energizantes, incitarlos a concursos por medio de su celular, etc., etc., eso si, el mercado es el que nos dice que es lo correcto.
Una de las falencias de la ley de medios, aparte de darle el negocio a las telefónicas, (Art. 25 del proyecto), es la falta de regulación de los contenidos publicitarios y de que se puede o no publicitar.
Hoy vemos inundados los medios con publicidades que nos dicen que una vida mejor es automedicándonos, (publicidades de Bayaspirina, Hepatalgina, Cafiaspirina y todas las inas que crean convenientes), que siendo consumistas y llenando nuestro hogar de electrodomésticos inservibles vamos a saber vivir.
Que si tomamos alcohol seremos ganadores de una vida superior y por supuesto mucho mas divertida, cerveza Quilmes es el sponsor de la selección argentina de futbol, podríamos pedirle a Nobleza Picardo que subvencione a la Fundación Favaloro.
Si querés adelgazar no hagas dietas, toma “Reduce Fast Fat”, nadie sabe lo que contiene, o si sirve para algo, pero no importa el mercado lo recomienda y el COMFER lo avala.
Toma Coca Cola que refresca mejor porque la formula es secreta y a vos no te importa lo que tus hijos toman, los medios te garantizan que es lo mejor.
Si querés volar no tomes un avión, tomate un Red Bull que “te da alas”, llenas de cafeína y taurina, eso si, no lo mezcles con alcohol ya que te podes morir, pero eso no te lo decimos ya que es comercialmente incorrecto.
Cuantas horas de nuestra vida y la de nuestros hijos están llenas de publicidad maliciosa, a alguien puede no revolverle el estomago ver la publicidad de bebidas alcohólicas, y en letritas chicas leer “beber con moderación, prohibida la venta a menores de 18 años”, o la de juegos de azar que incitan a jugar y nos dicen que tengamos cuidado ya que el juego es adictivo, y la peor, Póker Net, el sitio de Internet para que tus hijos empiecen de chicos a ser adictos al juego.
Debemos reclamar una ley que regule el contenido de las publicidades y no el horario de emisión, el alcohol, el tabaco, el juego, los medicamentos y los concursos por celular deberían ser prohibidos de medios de comunicación, a mi humilde entender.
Seguramente los dueños de los medios dirán que esta nota no es correcta.
Héctor Seoane
11 de Agosto de 2009.
LO QUE ES UNA VERGÜENZA ES LA RIQUEZA, no la pobreza.
Por Héctor Seoane
Jesús dijo: “No mires una paja en el ojo ajeno, mientras tienes una viga en el tuyo.”
Hoy la Iglesia católica, representante “apolítica” de la derecha terrateniente, especuladora y saqueadora del país, se rasga las vestiduras por los pobres de la patria.
Monseñor Casaretto salio, como referente papal, a decirnos a los argentinos que hay pobres entre nosotros.
Lo que no dice, ni el Papa, ni Casaretto, es que los pobres de este país, como los de Latinoamérica, son producto de los procesos económicos neoliberales que ellos defienden a capa y espada.
Durante dos décadas, la del 70 y la del 90, tanto el Vaticano como la iglesia argentina, hicieron oídos sordos a los reclamos de los pobres en la Argentina. Durante los 70 los argentinos eran masacrados por una dictadura cívico/militar que se enriqueció endeudando al país y beneficio a los que hoy se horrorizan con la pobreza que ellos mismos generaron y durante los 90 la iglesia y Casaretto no vieron que el neoliberalismo generaba la mayor producción de pobres de la historia del país, mientras el gobierno peronista de Menem rifaba la patria, ellos comulgaban con Videla y sus secuaces en la vicaria castrense.
Estamos de acuerdo que este gobierno hizo poco y nada por los pobres, pero la Iglesia argentina como institución, (solo algunos prelados trabajan para erradicar la pobreza, otros recitan la famosa frase “siempre habrá pobres entre nosotros”), no tuvo conducta moral, ni la tiene hoy, para ver la paja en el ojo ajeno.
Este gobierno, a los tropezones, trata de ver entre la niebla del neoliberalismo, (que lo tiene como adherente), como hacer para mitigar el escándalo del hambre y la desigualad, se encuentra atrapado entre un discurso y los hechos, habla por izquierda y gestiona por derecha.
Mientras los oligopolios, (minería, petróleo, comunicaciones, pool de siembra, energía, financistas, etc., etc.), siguen enriqueciéndose, los pobres siguen creciendo, no en altura justamente, sino en cantidad.
Solo gravando la renta minera y la renta financiera, (La Argentina es de los pocos países en el mundo que no grava la compra y venta de activos financieros), se podría dar respuesta al clamor de una mayoría, que ve como sus hijos pasan hambre en un país que, según la derecha terrateniente y expoliadora, produce alimentos para 300 millones de personas.
Ni el Papa, ni la derecha, ni los pseudo progresistas hablan de los millones de dólares que se fugan del país diariamente, no hablan de los 20.000 millones de dólares que vamos a pagar por servicios de la deuda este año, una deuda que, como Alejandro Olmos demostró en los estrados judiciales, es ilícita, ilegal e inmoral, (Causa 14.467 Olmos, Alejandro S/denuncia Juzgado Nacional de 1ª Instancia en lo Criminal y Correccional Nro. 2).
Hoy los amigos de Casaretto siguen quedándose con la mayor parte de la torta, el 70 % del PBI va para los empresarios y rentistas y el 30 restante para los asalariados.
Del 70 % que se llevan los amigos empresarios y rentistas una parte se va al exterior como fuga de capitales, otra parte a la renta financiera por lo tanto no genera nuevos empleos ni inversiones en el país, pero el salario, en su totalidad, va al círculo virtuoso de la economía, ya que los asalariados ni fugan capitales, ni pueden ahorrar, pero los amigos rentistas son reacios a dar algo por buena voluntad, (Ya lo vimos con la 125 y la renta agraria).
Los argentinos nos debemos un gran debate sobre la reforma política, pero también debemos meditar sobre quien pontifica sobre moral y ética espiritual en este país.
Monseñor Casareto debería colocar varios espejos en su coqueta catedral de San Isidro para ver la viga de su propio ojo.