Graciela Pucci
Nació en Buenos Aires, Argentina. Es directora-propietaria de Literarte, revista de literatura y arte, declarada de Interés Cultural. Creadora de las Bohemias de Literarte, encuentros culturales. Condujo el programa radial Gente de Literarte. Recibió premios por su obra literaria y cultural.
Su libro de libro de poemas “Cuarto de espejos” es publicado por recibir el 1º Premio en Poesía en el 5º Certamen Internacional Mis Escritos (2006). Además publicó en Antologías y sus textos son publicados en diversas revistas virtuales y páginas literarias.

SU OBRA.
Soy y no
Mis pasos siguen tus huellas
Busco tu ser
en cada brote potente de primavera
Soy vasija vacía
esperando néctar
abeja sedienta y trashumante
libadora de otro polen
Soy río sin cauce
sin lodo
¿Llegaré al mar algún día?
O quedaré vagando
en playa ardiente
En el límite
Me desangro en agonía
-muerte cotidiana-
sin brazos ni manos
sólo gélidos recuerdos
¿quién soy quién fui?
¿una mentira piadosa?
¿sombra para ese sol desgarrador?
tal vez
quiero
desandar caminos pedregosos
caminar sobre la hierba
y creer
volver a creer que soy alguien
debí morir aquel día
pero nací
y hoy
que ya no hay senderos
me desangro
mi sangre será bálsamo
-augurio de nueva vida-
esos brazos y esas manos
se unirán
a borde de piel y amor antiguo (lejos de mi cuerpo)
te reencontraré
serás montaña
yo cenizas
me esparciré en el aire
con la alquimia del viento
precipitaré
-pisaré la hierba verde -
las piedras serán mi ofrenda
para vos
montaña de papel
tropezarás con ellas
caerás
te rescataré
sin piedras ni cenizas
piel a piel
para siempre (tal vez)
Volver a ser
Llegó el día anunciado Una Voracidad de témpano en llamas sacude mi alma el tiempo Iluminado de risas es menos que un recuerdo me sublimo en rocíos y atardeceres (lejos muy lejos del territorio ambiguo) vacía de sensaciones que me deshojan corro descalza en la hierba no busco refugio ni camino lenta hacia el reencuentro Juego a plena luz del día (sin penumbras ni soslayos) el juego que más me gusta vago junto a mi instinto lo desato se desborda soy juez y testigo en un juicio que no me pertenece (me absuelvo) Llegó el día anunciado ángel-demonio en regocijo danza la mirada en clímax confluye sobre áridas pupilas me ciego fuera de mis sentidos abro ventanas dentro de mí cierro compuertas estoy a solas con la verdad regreso al refugio curé las heridas
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