Estamos ganando”
Hace dos domingos, en una contratapa titulada “Pensamiento mágico y 2 de abril”, se comparó el uso de Canal 7 y algunas pasiones de la política actual con las que despertó la Guerra de Malvinas.
Por Jorge Fontevecchia

Hace dos domingos, en una contratapa titulada “Pensamiento mágico y 2 de abril”, se comparó el uso de Canal 7 y algunas pasiones de la política actual con las que despertó la Guerra de Malvinas.
Las marchas a favor de la Ley de Medios del jueves pasado y la del viernes anterior, organizada por el programa del canal oficial 6, 7, 8, refuerzan la sospecha de una historia que puja por repetirse aunque sea en forma de farsa, como escribió Marx en El 18 de brumario...
En la edición de ayer de PERFIL, el escritor Fogwill hizo una crónica sobre la marcha (ver www.perfil.com/contenidos/2010/04/16/noticia_0058.html) que comenzaba así: “Veía pasar los grupos de unos cincuenta a doscientos manifestantes y todo me recordaba al abril de 1982 y a las primeras manifestaciones de apoyo a Galtieri y su aventura de Malvinas”.
Y anteayer, en un reportaje de la revista Noticias, Jorge Lanata dijo: “Un programa como 6, 7, 8 es algo que no veía desde Gómez Fuentes”, el conductor del noticiero de Canal 7 en la época de Malvinas, que repetía la frase “Estamos ganando”.
En la contratapa “Pensamiento mágico...” se reprodujo lo que Marta Tedeschi, productora de Canal 7 en 1982 y quien tuvo a su cargo el programa 24 horas por Malvinas, le dijo a Perfil.com: “En ese momento me comí la galletita, me chupé el chupetón de Galtieri, me creí todo”. Difícilmente queden en los medios actuales personas que se “coman la galletita”, pero en el público en general habrá mucha gente que de buena fe crea en la cruzada de un bueno –el Gobierno– contra un malo –Clarín–. Ya descubrirán que era una lucha entre dos malos.
La foto que ilustra esta columna –tomada en la marcha del programa 6, 7, 8– es un buen ejemplo. La familia que, suponiendo que defiende la libertad de expresión, portaba carteles contra periodistas que trabajan en los medios de Clarín puede no conocer la trama fina de lo que significan. Por ejemplo, los periodistas denostados son casualmente más moderados: Nelson Castro se manifestó a favor de una nueva Ley de Medios y Tenembaum explícitamente apoya a las Abuelas de Plaza de Mayo en su búsqueda por conocer la filiación de los hijos de la dueña de Clarín y es autor del libro Identidad; despojo y restitución, sobre las Abuelas. ¿Por qué los eligen a ellos y no a los periodistas que claramente son soldados acéfalos de la “causa clarineana”? La explicación volvería a conectar algunas prácticas del kirchnerismo con la de los militares de la dictadura. En este caso los periodistas acéfalos serían “irrecuperables”, terminología que usaban los represores, y por eso sería más efectivo concentrarse en producir dolor a aquellos periodistas que sí son sensibles a su honra.
En otra contratapa titulada “Pegarle al periodista”, publicada el domingo anterior a la de “Pensamiento mágico...”, se advirtió sobre las graves consecuencias que tendría para el Gobierno que un periodista sufriera una agresión física considerable. Sería para el kirchnerismo un mazazo insuperable. El temor no era abstracto porque ya se habían comenzado a producir los primeros insultos por la calle a Nelson Castro, Alfredo Leuco y Santo Biasatti, sumados a las acusaciones públicas que recibieron Joaquín Morales Solá y Magdalena Ruiz Guiñazú. En las tres semanas transcurridas desde aquella contratapa, la violencia verbal contra los periodistas no para de crecer. Están dadas las condiciones para que suceda algo grave contra un periodista, y el propio Gobierno será el más afectado.
Y una recomendación respetuosa a 6, 7, 8: el mismo día de la marcha por la Ley de Medios, el 15 de abril, se cumplieron treinta años de la muerte de Jean-Paul Sartre, fundador del diario de izquierda Libération y el mejor ejemplo de periodismo militante. Pero ser militante no habilita a todo, el periodismo debe seguir siendo periodismo. Tampoco oponerse a Clarín (PERFIL tiene acumuladas más horas de vuelo en esa tarea) habilita a todo. Sobre todo si no se quiere ser los Gómez Fuentes del futuro
 

El patrimonio de los Presidentes y la Etica Pública.

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La compra del hotel Alto Calafate con 2 millones de dólares por parte del ex presidente Néstor Kirchner hizo que en la Argentina surja el debate acerca de la necesidad en la transparencia y el control del patrimonio privado de los funcionarios durante su paso por la gestión pública.

 Si bien en Argentina existe la Ley de Ética Pública, son muchos los que consideran que esto no es suficiente para garantizar la transparencia, sobre todo para el presidente o ministros de primera línea.

Adrián Lucardi es Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de San Andrés e investigador del Consejo Académico del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL). En diálogo consideró que "si bien tenemos esta ley, no está confirmado que se cumpla con la misma, por lo que es necesario actualizar la legislación".

Cuál es la alternativa?

El "blind trust" o fideicomiso ciego es un mecanismo utilizado para evitar un conflicto de intereses en las decisiones que debe adoptar en su cargo un funcionario público. Ya lo pusieron en marcha, entre otros, Estados Unidos, Gran Bretaña y España. En Latinoamérica el primero en plantear el debate fue Chile. En este último surgió a raíz de la candidatura del millonario Sebastián Piñera (su fortuna se estima en los 2 mil millones de dólares).

Este mecanismo consiste en la transferencia temporal de bienes, acciones e inversiones a un tercero independiente, que deberá administrarlos de manera libre y autónoma y que tiene legalmente prohibido consultar o informar a su dueño sobre la gestión de estos activos. En ese sentido, Lucardi explicó que "es cierto que (el fideicomiso ciego) se utiliza en varios países. Habría que ver si en Argentina resulta, ya que uno puede tener la mejor medida pero si en los hechos concretos no se cumple, no creo que ayude a la transparencia".

Hernán Charosky es director ejecutivo de Poder Ciudadano, explicó que el objetivo del "blind trust" es que "las decisiones sobre inversiones de los recursos personales de estas personas se hagan mediante mecanismos que no puedan aprovechar de ningún modo su posición privilegiada".

Los casos en el mundo.

En Estados Unidos se obliga al presidente, secretarios y funcionarios de primera línea a declarar por escrito sus bienes patrimoniales y prevé la intervención de la Oficina de Ética Gubernamental (OGE, en sus siglas en inglés) en casos de potenciales conflictos entre el interés económico privado de la autoridad y el desempeño de sus funciones oficiales.

En Gran Bretaña, tanto el Premier como sus colaboradores tienen que declarar sus bienes y los de sus familiares, y en caso de riesgo de conflicto de intereses también deben vender sus activos o colocarlos en un "blind trust".

La legislación española dispone que los funcionarios no pueden tener participaciones societarias directas o indirectas superiores al 10% en empresas que tengan contratos o reciban subvenciones del Estado. La prohibición es total si se trata de compañías que puedan condicionar “de forma relevante” la actuación de la autoridad. En ambos casos, tiene tres meses para desprenderse de estas posiciones.

El debate en Chile fue impulsado a partir de la candidatura presidencial de Piñera. El objetivo es que el mandatario, sus ministros y los legisladores deban delegar el manejo de sus activos que superen los 20 millones de dólares.

Sobre si esta metodología puede servir en caso de usarse en la Argentina, Charosky consideró que " pueden mejorar la transparencia pública si se implementan con criterios claros, públicos y se diseñan de modo tal de garantizar la separación de los intereses públicos y privados"

En ese sentido consideró que la Ley de Ética Pública "es mejorable en muchos aspectos. Es necesario empezar a discutir la posibilidad de complementarla con mecanismos como éstos, y otros, como los acuerdos de ética, donde los funcionarios se comprometen al principio de su gestión, a renunciar a determinados negocios o decisiones, o a someterse a mecanismos de transparencia y auto-restricción".

(*) De la redacción de Perfil.

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ANACLETO PLAZIBAT, "Comisario Importado".
 
De profesión domador de caballos, analfabeto, gordo y manso, sargento de la comisaría del pueblo, ascendido a comisario por falta de postulantes.

Se sienta todas los mediodías a tomar mate en el negocio de diarios de su mujer. Un parador de trenes abandonado junto a no mas de veinte casas que representan toda la integridad de la aldea al costado de una ruta provincial.

"Desde un auto importado baja un hombre de impecable traje y compra el  diario, en primera plana se destaca el único "orgullo" que le regaló el gobierno al pueblo: las fotos de un vehículo accidentado a la vera de uno de los caminos de acceso al pueblo.
Mientras la mujer se lava las manos, Anacleto recibe la paga del diario, lo guarda en su bolsillo arrugado y se sienta nuevamente".


Siesta de verano. Calor irresistible en medio de una provincia árida, desolada por la administración central y los favoritismos politicos.

En los pueblos de campo nunca sucede nada. ¿Qué podría acontecer que no hubiera sucedido ya a lo largo de tanto tiempo?.
Sin embargo, el aire estaba enrarecido, como amenazando algún tipo de tormenta.
Los perros de "la María Rosa", ladraban y molestaban a los pocos chicos que jugaban sobre la calle.
Llegó la noche y todo volvió a la calma, había sido solo un presentimiento de campo esto de la tormenta.
Pero algo sucedió y no precisamente esa tarde sino en la noche del día siguiente.
Algo sucedió aunque nadie en el pueblo se percató de ello, salvo los perros que estuvieron ladrando hasta la madrugada.
Solamente existió algún sobresalto, un ruido extraño que despertó a algún que otro vecino, pero como siempre pasa, no se le presta mucha atención, se da vuelta en la cama para continuar con "la tarea de dormir".
No se supo el porqué, pero durante tres días los animales estuvieron alertas, a partir de la tercera noche se tranquilizaron y continuaron con "la tarea de dormir".

La gente de los pueblos acostumbrada al olvido unitario, trata de no mirar ni escuchar.
Es mejor y mas sano, ignorar o hacer que se ignora.
Cuando algún habitante de la aldea, observa algún acontecimiento distinto, pasa rápido, observando solo de costado, con el rabillo del ojo.
Ha ido pasando el tiempo.
El pueblo continúa con la opaca, silenciosa rutina de los pueblos de campo.
Nunca sucede nada.
Salvo esos trajes de corte extranjero que enfundan los funcionarios, investigadores y fiscales, cuando por algún "vuelco del destino" deben justificar con su presencia la explicación de un acontecimiento que los obligó a ensuciar el brilloso lujo en sus zapatos.
Salvo también, cuando luego de tres largas semanas, deben ingresan esas enormes bolsas negras en el interior de las impecables y modernas ambulancias.

Desde un auto importado baja un hombre de impecable traje (chofer del gobernador comentan algunos, otros aseguran que lo es del Ministro de Seguridad, y agregan: el gobernador no pudo venir, temía inferir un gasto abultado al presupuesto provincial, por ese motivo tampoco intentó una llamada de larga distancia para avisar del acontecimiento a los deudos de los accidentados, política de ahorro presupuestario, le llaman).
El hombre compra el diario, en primera plana se destaca el único "orgullo" que le regaló el gobierno al pueblo: las fotos de un vehículo accidentado a la vera de uno de los caminos de acceso y un monolito con una cruz que anunciará el lugar donde "El político y sus treinta mil efectivos" escribieron una nueva página en nuestra historia: Política Argentina: Capìtulo 24, Plazibat, Una Familia Destrozada.

Mientras tanto Eunice, su mujer, se lava las manos, Anacleto recibe el costo del diario, lo guarda y se sienta nuevamente a cebar su mate y
observar como el hombre elegante se sube al auto importado y se aleja rápidamente sobre el asfalto "impecable" de la ruta provincial.
De profesión domador de caballos, analfabeto, gordo y manso, sargento de la comisaría del pueblo, ascendido a comisario por falta de postulantes, tiene el presentimiento de que ocurrió algo, de que algo se le ha pasado entre las manos, desde que los perros de la María Rosa han dejado de ladrar, sin embargo no existe tormenta sobre el cielo claro y además....
¿Qué podría acontecer que no hubiera sucedido ya a lo largo de tanto tiempo en ese su pueblo de campo donde nunca ha ocurrido nada?."


Editorial, Pedro E. Chedrese

Se acabó el gobierno de facto de Nestor K

 

Ya nadie pone en duda que, de la contienda electoral, el kirchnerismo saldrá fuertemente debilitado como coronación de un proceso de pérdida de adeptos y apoyo extrapartidarios que comenzó con la célebre resolución 125.De ese total de bancas que está en juego, actualmente el oficialismo ostenta 60 que serían reducidas a 45. La oposición renueva 54 legisladores a los que sumaría 21.Esta situación hará aún más compleja la conquista del quórum al momento de votar un proyecto de ley, que se alcanza con 129 de los 257 diputados. Siguiendo los resultados detallados, el kirchnerismo tendrá 100 legisladores mientras que la oposición llegará a quórum por si misma, con 131 diputados.El oficialismo perderá o tiene en duda los 7 de los 8 principales distritos: Buenos Aires, Capital Federal, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Entre Ríos y Salta que equivalen juntos al 74% del padrón electoral nacional. Tucumán es la excepción ya que el kirchnerismo tiene el triunfo asegurado y mantendrá las 4 bancas que renueva.En la provincia de Buenos Aires es donde se da el panorama más incierto. Si bien algunas de las últimas encuestas dan como ganador al binomio De Narváez-Solá, la mayoría habla de un triunfo del kircherismo aunque con una notable pérdida de la mayoría. Así, de las 20 bancas que el FpV renueva, perdería 5; mientras que la oposición que en 2007 obtuvo 15 lugares, esta vez conseguiría 20.Capital Federal es un distrito donde el partido que gobierna, obtendrá la mayoría y servirá para profundizar en el Congreso el rol de oposición al Gobierno nacional. De las 13 bancas a renovarse, 12 serían de distintos partidos por fuera del FpV, que sólo obtendrá un representante en la Cámara Baja.Al igual que Capital, la provincia de Santa Fe es gobernada por un opositor a la administración kirchnerista, Hermes Binner. Actualmente, el FpV posee tres diputados nacionales, encabezados por el jefe de bancada Agustín Rossi. Tras los comicios legislativos, esa cifra quedaría en 0, ya que la totalidad de los escaños – 9 – se repartirían entre la fuerza encolumnada detrás del gobernador socialista y la del ex mandatario y actual PJ disidente, Lole Reutemann.En la provincia de Mendoza, tierra natal del vicepresidente Julio Cobos, la lucha electoral se da entre los candidatos del titular del Senado en el frente con la UCR y la Coalición Cívica, y los del frente para la Victoria, que forman parte del oficialismo provincial.Allí, se pelean 5 escaños, 4 de la oposición y 1 del oficialismo y el panorama post-electoral quedaría intacto al actual.Córdoba será otro de los cachetazos que sufrirá el Gobierno nacional donde perdería la totalidad de los diputados que tiene. Las 3 nuevas bancas pasarán a estar controladas por la oposición. En la Cámara Alta, el escenario se traducirá también en una derrota.En tanto, la movida realizada en Entre Ríos, donde kirchneristas y PJ disidente acordaron una única lista, representará para el Gobierno nacional un golpe más suave. Con ese acuerdo la pérdida será de un único escaño, manteniendo 2 de los 5 que se renuevan.Por último, en la provincia de Salta, implica un resultado dudoso. Si bien las encuestas permiten creer que se mantendrá una distribución como la actual – 2 diputados kirchneristas y 1 de la oposición – es factible que a último momento esto se revierta

JUEZ BLANCO

Medalla de Honor en liberar detenidos por Delitos de Lesa Humanidad.

 

Su desenvolvimiento frente a las cámaras y los flashes, la altanería en sus respuestas y la constante corrección a sus interlocutores, pueden haber sorprendido a más de un periodista y muchos televidentes. Pero para quienes lo conocen desde hace años, esas características son las principales del juez Manuel Humberto Blanco, hoy noticia por dar vía libre a las candidaturas testimoniales del Partido Justicialista para las elecciones legislativas del 28-J: “Es un arrogante, muy poco querido, de muy mal trato con sus empleados, a quienes ha llegado a ningunear incluso frente a imputados”, según una alta fuente de los Tribunales de La Plata.

Blanco fue abogado de la matrícula hasta 1985, cuando asumió como juez federal. Muchas veces se lo señaló como “juez de la dictadura”, pero cabe desmentir que no lo fue: en los años de la dictadura militar, fue reconocido por presentar hábeas corpus a favor de desaparecidos. Ya en democracia, en cambio, el juez que dio el visto bueno a las candidaturas del kirchnerismo hizo poco y nada por los Derechos Humanos, la principal bandera K junto a la redistribución de la riqueza.

Siempre se habló de sus vínculos con el PJ y quienes lo conocen de cerca aseguran que ha sabido amoldarse a los gobiernos de turno. En sus manos descansan las causas por delitos de lesa humanidad del centro de detención clandestino de La Cacha, la Brigada de Infantería de 1 y 60 y la Comisaría 8ª de La Plata.

El jefe de La Cacha –según los propios sobrevivientes- fue Julio Barroso, de quien se pidió la detención en enero de 2005. Más de cuatro años después, Blanco ni siquiera lo citó a declarar. Barroso respondía a Ramón Camps y para las organizaciones de DDHH es símbolo de la impunidad vigente en la capital de la Provincia de Buenos Aires, donde la Justicia apenas se encargó de Christian Von Wernich y Miguel Etchecolaz.

Curioso destino el de Blanco –quien además tiene bajo su poder causas de apropiación ilegal de hijos de desaparecidos-, ya que desde febrero es juez en el caso Jorge Julio López, el primer desaparecido de la democracia y testigo en el juicio contra Etchecolaz.

“En este momento es una estrellita de los medios por la parte electoral, pero lo que ha hecho este señor es paralizar la causa”, afirma Nilda Eloy, ex detenida torturada y también testigo contra Etchecolaz.

La gestión de Blanco en el caso López se resume en: tomó el caso, pidió recursos económicos para llevarlo adelante y luego intentó derivarlo a la fiscalía en tres ocasiones, hasta que la Cámara Federal de La Plata, con la cual está enfrentado (particularmente con el juez Alberto Durán, a quien investigó por casos de corrupción en la época del "corralito"), le ordenó la semana pasada que se hiciera cargo.

“Tiene la causa de La Cacha hace seis años, no hay un solo procesado; tiene el centro clandestino de 1 y 60, ni un procesado; por la Comisaría 8ª, ni un procesado; en cuanto a causas paralizadas, el doctor Blanco tiene experiencia”, dispara Eloy.

Este juez, quien también lleva la medalla de haber sobreseído por prescripción de la acción en casos de lesa humanidad como el de Néstor Beroch –uno de los responsables de “La noche de los lápices”- es quien avaló las candidaturas del PJ.

BASTA DE CIRCO

 

 

 

La campaña electoral es horrible. Incluso la minoría que se interesa por los vericuetos de la política está sintiendo alternativamente tedio e indignación. No recuerdo un momento más repetitivo y banal en las últimas décadas. Hubo momentos peores, más peligrosos o más decisivos. Por eso eran más interesantes. Así es imposible despertar la curiosidad de los votantes ni restablecer lazos entre vida cotidiana y política.
Porque de eso se trata. La política y la vida van por carriles diferentes. Millones de ciudadanos, incluso en la más republicana y democrática de las naciones occidentales, no están interesados por la política. Pero, en muchas partes, los políticos tratan de encender una chispa que despabile a esos ciudadanos ocupados en sus cosas. No piensan, como se piensa en Argentina, que enumerar los problemas que la gente conoce implica ofrecer soluciones. Toda la cuestión política hoy es volverse significativa para la vida social.
Si alguna vez supieron interpretar los signos de la sociedad, la mayoría de los políticos argentinos lo olvidaron. Confían en las encuestas y caminan, por lo tanto, en un paisaje chato, donde hay carteles con algunos títulos (trabajo, inflación, seguridad) pero sin soluciones porque, parece casi inútil decirlo, los problemas que la gente dice tener no vienen apareados con la resolución que necesitan. Los políticos están ansiosos por “conectar” pero han tirado a la basura las herramientas con las que se tejen las redes entre vida y representación política.
Esto promueve la extravagancia. El peronismo coloca a Nacha Guevara en su lista de la provincia de Buenos Aires, como si no fuera suficiente desvarío que el propio gobernador, Scioli, la encabece y el presidente “de facto” Néstor Kirchner llegue a integrarla en nombre de un modelo que es una especie de “significante flotante”, alrededor del cual gira el discurso del Gobierno y le permite organizar el campo de amigos y enemigos. Nadie sabe bien qué es hoy el modelo y, a lo sumo, se pueden enumerar algunas de las medidas tomadas en el pasado.
De todos modos, la fama mediática es clave en estas elecciones. Esto lo sabe o se lo enseñaron a Francisco de Narváez, que la adquiere pagando spots televisivos. De Narváez resulta el candidato más posmoderno de toda esta desdichada campaña, el que mejor ha entendido que ser famoso consiste sencillamente en ser famoso y que a eso se llega mediante los procedimientos del advertising. En ese sentido, De Narváez es más posmoderno que Nacha Guevara, porque finalmente la fama de la actriz tiene un contenido anterior a su conversión en candidata. Esto no quiere decir que ella sea más adecuada que él a la función, ya que no podría sentarse un minuto a una mesa de negociaciones políticas mientras que De Narváez puede ocupar su silla.
La aceptación de Gabriela Michetti es otro milagro del efecto fama. Nadie podría mencionar una acción política de Michetti. En el gobierno de Macri se sabe lo que hicieron muchos de sus ministros y de sus legisladores; se sabe qué hicieron los más distinguidos de los diputados nacionales de PRO, como Federico Pinedo. ¿Quién recuerda algo de Michetti? Como la fama, su vocación de diálogo es lo que los lingüistas llaman meta-discursiva. Al parecer, Michetti es experta en diálogo, una moderadora de grupos. Lamentablemente, desde que es vicejefa de Gobierno, nos privó de admirar esa virtud porque se abstuvo de presidir la Legislatura porteña. Es curioso, pero sólo esto, tan poco, siembra el miedo entre políticos más imaginativos y audaces.
Mientras tanto, los “poderes fácticos” reclaman sus lugares. Moyano llenó la 9 de Julio no sólo para asegurar la candidatura de Héctor Recalde. Luis D’Elía marchó y habló para reclamar, con todo derecho, que se lo tenga en cuenta en vez de llamarlo al celular simplemente cuando se necesita gente en la Plaza. Cobos se enoja si no le dan los lugares que reclama para los suyos. Con modales de inédito pintoresquismo, el vicepresidente de este gobierno opera en las listas de la oposición.
En este vacío relamido por insustancial y tóxico por sus consecuencias, no se puede pretender que los ciudadanos se interesen por la política. La mayoría de los medios audiovisuales, acostumbrados a una dieta de carne cruda, no tienen paciencia cuando un político quiere de verdad hablar de política porque temen que sus audiencias, alimentadas con la carne picada del chimento y la carne descompuesta del sensacionalismo, hagan zapping. Esta campaña es una kermés que interesa solamente a quienes nos gobierna el demonio de la política

Por Beatríz Sarlo.

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De cara a una crisis provincial imparable

 

 

 

En un año contundentemente electoral, no dejan de estallar focos ígneos en toda la provincia de Santa Fe, de mano de los conflictos sociales y laborales, que tanto el gobierno nacional como el provincial intentan apagar aplicando paños mojados, que no son siquiera un paliativo al desenlace que se perfila a apenas cuatro meses de comenzado el 2009, un año con miles de nuevos desocupados en las calles, engrosando las listas de marginalidad , discriminación y pobreza.

Un año en el que entre tarifazos, boletazos, marchas, contramarchas, despidos, suspensiones y represión policial, el esquema estatal se muestra signado por lo bizarro en materia de gobierno y por lo trágico en el ámbito de la vulneración, a la que impune y desvergonzadamente  viene sometiendo a la clase trabajadora entre otras, con sindicatos incapaces de ofrecer propuestas válidas, endebles, burocráticos y funcionales a patronales resultadistas y despiadadas.

Una provincia que se resquebraja ante la intensidad del flagelo arteramente implantado de la droga, que astilla a miles de jóvenes y que se pretende acallar denodadamente desde diversos foros , una provincia en la que la represión policial se ha hechos sentir con rigor nuevamente, en más de algunas ocasiones en los últimos meses, durante protestas sociales y laborales, en la que se ha propuesto sacar a gendarmería a las calles, en lugar de trabajar políticas de estado tendientes a evitar y revertir las causas del delito que día a día se cobra víctimas fatales en cada vez más ocasiones.

Una Santa Fe, con las venas surcadas por las rutas de la trata, en donde a diario se conoce una nueva desaparición “en democracia”, con un sistema judicial advertidamente insuficiente.

Una provincia, en la que cada día menos estamos a salvo, y más carecen de lo mínimo indispensable para su digna subsistencia.

Una Santa Fe, comprometida medularmente con la contaminación del ambiente, la pésima calidad del agua que la población consume como potable, con importantes fallas en el suministro energético, con rutas obsoletas y en ocasiones intransitables, que son causa de infinidad de accidentes a diario, con escuelas en las que es imposible casi dictar clases, a causa de los deterioros edilicios.

Santa Fe, con cada día más gente viviendo en precarios asentamientos, subsistiendo de los desperdicios, juntando y comiendo basura, y como si algo faltara a este cóctel molotov , el dengue expandiéndose como una maldición sobre los sectores más pobres, una nueva epidemia que sigue siendo  menguada en su realidad, una provincia con niños mendigando en las calles, con un sistema de salud colapsado, una provincia que sin duda es el reflejo más oscuro de un país gobernado desde una suerte de entelequia.

En un año, en el que las urnas arden al ritmo de la miseria que se pretende ocultar tras paredones de concreto, o con la inmigración de los habitantes de las villas de emergencia de la capital y cabeceras provinciales a otros puntos menos observados del país.

Basta con recorrer en Santa Fe la capital o  las calles de ciudades populosas como Rosario para darse cuenta que la pobreza avanza a pasos agigantados, que la oferta laboral escasea, el hambre prospera y la marginalidad y la delincuencia aumentan día a día.

Mientras nuestros gobernantes, hacen sus campañas dilapidando fortunas de dudoso origen, de cara a las elecciones de Julio, intentando tapar las nubes de inminente tempestad con una mano.

Una mano oscura y cargada de prebendas.

 

 

La Radio agradece a la Sra. Sandra Pasquini por la delicadeza y entrega demostrada al armar en un tiempo brevísimo el Editorial que usted está leyendo, demuestra eso lo muy profundo que tiene enraizados los principios que defiende y su notable profesionalismo.

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Porque de eso se trata. La política y la vida van por carriles diferentes. Millones de ciudadanos, incluso en la más republicana y democrática de las naciones occidentales, no están interesados por la política. Pero, en muchas partes, los políticos tratan de encender una chispa que despabile a esos ciudadanos ocupados en sus cosas. No piensan, como se piensa en Argentina, que enumerar los problemas que la gente conoce implica ofrecer soluciones. Toda la cuestión política hoy es volverse significativa para la vida social.

Si alguna vez supieron interpretar los signos de la sociedad, la mayoría de los políticos argentinos lo olvidaron. Confían en las encuestas y caminan, por lo tanto, en un paisaje chato, donde hay carteles con algunos títulos (trabajo, inflación, seguridad) pero sin soluciones porque, parece casi inútil decirlo, los problemas que la gente dice tener no vienen apareados con la resolución que necesitan. Los políticos están ansiosos por “conectar” pero han tirado a la basura las herramientas con las que se tejen las redes entre vida y representación política.

Esto promueve la extravagancia. El peronismo coloca a Nacha Guevara en su lista de la provincia de Buenos Aires, como si no fuera suficiente desvarío que el propio gobernador, Scioli, la encabece y el presidente “de facto” Néstor Kirchner llegue a integrarla en nombre de un modelo que es una especie de “significante flotante”, alrededor del cual gira el discurso del Gobierno y le permite organizar el campo de amigos y enemigos. Nadie sabe bien qué es hoy el modelo y, a lo sumo, se pueden enumerar algunas de las medidas tomadas en el pasado.

De todos modos, la fama mediática es clave en estas elecciones. Esto lo sabe o se lo enseñaron a Francisco de Narváez, que la adquiere pagando spots televisivos. De Narváez resulta el candidato más posmoderno de toda esta desdichada campaña, el que mejor ha entendido que ser famoso consiste sencillamente en ser famoso y que a eso se llega mediante los procedimientos del advertising. En ese sentido, De Narváez es más posmoderno que Nacha Guevara, porque finalmente la fama de la actriz tiene un contenido anterior a su conversión en candidata. Esto no quiere decir que ella sea más adecuada que él a la función, ya que no podría sentarse un minuto a una mesa de negociaciones políticas mientras que De Narváez puede ocupar su silla.

La aceptación de Gabriela Michetti es otro milagro del efecto fama. Nadie podría mencionar una acción política de Michetti. En el gobierno de Macri se sabe lo que hicieron muchos de sus ministros y de sus legisladores; se sabe qué hicieron los más distinguidos de los diputados nacionales de PRO, como Federico Pinedo. ¿Quién recuerda algo de Michetti? Como la fama, su vocación de diálogo es lo que los lingüistas llaman meta-discursiva. Al parecer, Michetti es experta en diálogo, una moderadora de grupos. Lamentablemente, desde que es vicejefa de Gobierno, nos privó de admirar esa virtud porque se abstuvo de presidir la Legislatura porteña. Es curioso, pero sólo esto, tan poco, siembra el miedo entre políticos más imaginativos y audaces.

Mientras tanto, los “poderes fácticos” reclaman sus lugares. Moyano llenó la 9 de Julio no sólo para asegurar la candidatura de Héctor Recalde. Luis D’Elía marchó y habló para reclamar, con todo derecho, que se lo tenga en cuenta en vez de llamarlo al celular simplemente cuando se necesita gente en la Plaza. Cobos se enoja si no le dan los lugares que reclama para los suyos. Con modales de inédito pintoresquismo, el vicepresidente de este gobierno opera en las listas de la oposición.

En este vacío relamido por insustancial y tóxico por sus consecuencias, no se puede pretender que los ciudadanos se interesen por la política. La mayoría de los medios audiovisuales, acostumbrados a una dieta de carne cruda, no tienen paciencia cuando un político quiere de verdad hablar de política porque temen que sus audiencias, alimentadas con la carne picada del chimento y la carne descompuesta del sensacionalismo, hagan zapping. Esta campaña es una kermés que interesa solamente a quienes nos gobierna el demonio de la política.

Por Beatriz Sarlo

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LA DICTADURA DEMOCRÁTICA

Tiempos raros -si los hubo y los hay- los que transita el país de nuestros días. La esquizofrenia se expande desde la rosada a gran parte del periodismo y la dirigencia; y la coherencia, se margina y se silencia. Duda la racionalidad de elevar su voz hacia la normalidad por la fuerte segregación que impone la intemperancia esquizofrénica del autoritarismo.

 
        Todo depende de Kirchner en el país de Kirchner; todo lo lleva él sujeto con alfileres a su traje. Su corte de genuflexos, que los hay en todos los sectores de la república: desde el empresariado al sindicalismo, desde el periodismo hasta el silencio cómplice de la oposición; ni qué decir de los representantes del pueblo devenidos a legisladores chinos, mienten a este rey desnudo diciéndole que le queda muy bien su traje. La mayoría miente por conveniencia, pocos por convicción; otros por terror; los menos especulan a que se debilite para saltarle encima.
 
        Sin excepción todos marchan al son del dinero, porque todo, todo, parece comprable en la república.
 
        El presidente ha impuesto un dominio psicológico en la gente y la dirigencia. Los otrora dirigentes combativos bailan como micos tratando de gustar a su majestad. Los todo poderosos empresarios palmean hombros y regalan sonrisas moviéndose tan pensantemente como piezas de un ajedrez. Nadie osa contradecir el capricho, y mucho menos, desafiar la intemperancia presidencial; simplemente, aguardan a que Nerón amilane su pulgar, y se aprestan luego a hacer aquello que le agradará.
 
        Tremendo desvarío generalizado, no sobrevive impune; todos lo saben. Tras bambalinas los cortesanos hablan del desvarío y simplemente dicen: no es momento, hay que esperar.
 
        Los coherentes piensan: tantas pujas y desequilibrios dependen del humor y la presencia "del único", que nada puede refutarse como serio y sólido. Así no se construye un país. Así se construye un momento, acaso una fotografía de la historia que obligará a repensarlo todo.
 
        ¿Y si Kirchner no estuviera? -Me pregunto-. ¿Y si a Kirchner no lo sucediera en la presidencia alguien con igual dominio psicológico sobre la población y los agentes económicos? La respuesta es que la burbuja kirchnerista nos estallaría en el rostro.
 
        En esta obra sainetesca que vemos, merecidos aplausos se llevan personajes como la ministra de economía, el sindicalista Moyano y su propia corte de genuflexos, "los gordos" -desconcertados- que siguen engordando, los empresarios sin dignidad prestos a subir al escenario hasta que todo reviente, los legisladores sin ideas ni representatividad, el periodismo no profesional que ha invadido los medios, los jueces a sobre-sueldo, gobernadores e intendentes de la limosna..., y nosotros, el público; porque siendo gratis el espectáculo, es caro.
 
        Aceleradamente recorremos el camino a aquello que denominan "dictaduras democráticas". Porque llegará el momento que nada, absolutamente nada de este engranaje, podrá moverse sin el previo beneplácito del presidente.
 
        Sin embargo, este rey desnudo, no da para dictador. A menos, claro, que acabada que será la caja y con ella la posibilidad de comprarlo todo, se arriesgue a la represión u a otras formas de infundir terror .
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Escribe hoy para La Radio, el Lic. Marcelo D. Ferrer.
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